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“Uno es responsable, no culpable, de su propia ignorancia”

Gestalt, por Ramón Ballester – “Uno es responsable, no culpable, de su propia ignorancia”

rballesterLa Gestalt valora ante todo la experiencia como una forma real de acercarse a los problemas, de entrar en la vivencia personal y conocer las implicaciones del lugar en el que nos colocamos en nuestra vida, para ocuparlo plenamente o cambiarlo. Esta experiencia a la que nos referimos se sostiene en tres pilares fundamentales:

Percatarse. Siempre podemos enterarnos de una manera integrada (corporal, energética, emocional y cognitiva) de lo que estamos viviendo, aunque intentemos engañarnos haciendo como que no. Siempre vivo algo, hasta cuando estoy dormido y siempre puedo poner conciencia en lo que vivo

Responsabilidad. Hacemos lo que hacemos y nos encontramos donde nos encontramos porque, ante todo, hemos elegido una dirección u otra (hasta cuando hemos elegido no elegir). El sujeto de mi vida siempre es yo, si me hago cargo de esto puedo hacerme dueño de mis actos y por tanto cambiar. Sino sólo soy víctima y sólo puedo quejarme y sufrir

Actualidad. La certeza de que siempre estamos viviendo «aquí y ahora». Que el presente es la puerta que tenemos para entrar en la vivencia de nuestros actos, sentirla y notarla en lugar de interpretarla o fantasearla. La transformación real se da en el presente, porque en el presente estoy vivo, lo demás es de más

Todas las técnicas con las que trabaja la Terapia Gestalt están al servicio de cada una de estas tres pautas, para llegar a la conciencia. Sólo podemos afirmar que vivimos si somos conscientes. Como dice Claudio Naranjo:

naranjo«La luz de la toma de conciencia es todo lo que necesitamos para salir de nuestra confusión, para enterarnos de la necedad de los conflictos que nos creamos, para disipar las fantasías que están ocasionando nuestra angustia. Únicamente cuando somos lo que somos podemos decir que estamos viviendo; con el solo hecho de comenzar a ser nosotros mismos -o reconocer lo que ya somos- encontraremos una realización, mayor que la producida por la satisfacción de cualquier deseo»

Uno es responsable, no culpable, de su propia ignorancia y se merece (es merecedor de) lo que le ocurre como la lección de su e-lección, no como castigo, sino como opción de cambio. El dolor y el miedo son dos importantes guardianes-guía del camino pero, por muchas razones, podemos enfermar de miedo o de dolor. Cuando nos damos cuenta de ello, podemos investigar qué es lo que nos impide crecer. Nuestro organismo sólo quiere eso: crecer. Y tiende a realizarse desplegando y consumando su propia naturaleza en todos los niveles: la felicidad. Poseemos la sabiduría necesaria para hacerlo, como la aceituna sabe todo lo que necesita para ser olivo, y en ser olivo radica su felicidad

Podríamos decir de forma sintética que la esencia de la salud, desde la Gestalt, es una actitud de compromiso e implicación en el hecho de existir, ser, estar y hacer, y se podría expresar de esta forma: «Yo – soy consciente – aquí y ahora». Esta expresión se realiza en tres niveles diferentes que, como si de un instrumento musical se tratara, deben estar afinados. Coherencia interna, referida a que lo que hacemos, sentimos y pensamos, deje de ir en direcciones diferentes y forme una unidad armónica

Tomando las palabras de Guillermo Borja:borja

«Hay tres tipos de lenguaje, eso lo sabemos todos: el pensamiento, la acción y la emoción. La congruencia es la comunicación, la integración, la armonización de esos tres centros. Piensas… Ahora, este pensamiento llévalo a la acción e intenta sentirlo»

Todo lo ocurrimos en el presente, en una experiencia de contacto dentro-fuera con nosotros mismos y con el entorno, o el otro. La Gestalt se centra en la verdad única de esta experiencia y su posible interrupción o distorsión por el olvido de ser, la memoria del estar o las rutinas del hacer.

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“El hombre de hoy sigue siendo un esclavo” (Claudio Naranjo)

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ENTREVISTA A CLAUDIO NARANJO
PSIQUIATRA, PROFESOR Y FUNDADOR DEL SAT

(Publicado en El País el 15.02.2009 por Borja Vilaseca)

A sus 76 años, el psiquiatra chileno Claudio Naranjo es considerado como uno de los maestros contemporáneos en vida. Profesor de una docena de prestigiosas universidades de todo el mundo y doctor honoris causa por la italiana de Udine, es autor, entre otros ensayos, de “Carácter y neurosis” y “Cambiar la educación para cambiar el mundo”. También es el fundador del programa Searchers After Truth (SAT), orientado a promover el autoconocimiento y el desarrollo personal, integrando herramientas y disciplinas occidentales y orientales. Naranjo ha sido invitado recientemente por Esade para reflexionar sobre cómo impulsar una formación más humanista como respuesta a la deshumanización de las empresas y de la sociedad.

 “Adaptarse a esta sociedad enferma no es un síntoma de inteligencia”
 “El líder que necesita la empresa es un hombre libre, consciente y sabio”

Pregunta. ¿Cómo es posible que se deshumanicen los seres humanos?

Respuesta. Cada ser humano cuenta con dos fuerzas antagónicas en su interior. Uno es el falso yo, más conocido como ego o personalidad, relacionado con la ignorancia, la inconsciencia, el egocentrismo, la insatisfacción y el miedo. El otro es el verdadero yo, nuestra verdadera esencia y que está conectado con la sabiduría, la consciencia, el bienestar y el amor incondicional. Cualquier persona que no esté en contacto con su esencia está en vías de deshumanizarse, pues poco a poco va olvidando y marginando sus verdaderos valores, lo que repercute en su forma de pensar, vivir y relacionarse con los demás.

P. ¿Cómo se sabe que una persona vive identificada con su ego?

R. Es fácil: en primer lugar, porque a pesar de hacer y tener de todo siente un vacío en su interior, como si le faltara algo esencial para vivir en paz. De tanto dolor acumulado, finalmente se desconecta de su verdadera humanidad. Desde el ego, las personas actúan movidas por el miedo y la necesidad de supervivencia física y emocional. Su objetivo es conseguir que la realidad se adapte a sus deseos, necesidades y expectativas egoístas, lo que les lleva a vivir una vida marcada por el sinsentido, el malestar y la necesidad constante de evasión y narcotización de sí mismos.

P. ¿Por qué prevalece la deshumanización de las empresas y de la sociedad?

R. Porque llevamos muchas décadas condicionando a los seres humanos con falsas creencias sobre quiénes son y cuál es su relación con el mundo. Debido a la ignorancia ha prevalecido el ego, desde el que se ha construido una sociedad competitiva, agresiva, avariciosa, superficial, insatisfecha, vacía y ambiciosa, que a su vez sigue condicionando a las nuevas generaciones para preservar el establishment.

P. ¿A qué se refiere?

R. El mundo se ha convertido en un negocio en manos de las grandes corporaciones. Debido al sistema monetario, todas las instituciones funcionan bajo un mismo principio creador: su propia supervivencia. Tanto los Gobiernos como las entidades financieras, las empresas y las instituciones religiosas, que tanta influencia tienen en la sociedad, están orientadas a optimizar sus recursos para tener el mayor lucro posible. El bienestar de la humanidad y del medio ambiente les trae sin cuidado porque no es rentable.

P. De ahí la dificultad de tener verdaderos líderes humanistas…

R. Exacto. A la maquinaria del sistema monetario sólo le interesa que las cosas sigan como están, incluyendo los 40 conflictos armados existentes hoy y que tanto dinero generan a la industria armamentística mundial. Por eso, líderes como los hermanos Kennedy, Gandhi, Luther King y tantos otros fueron asesinados. Los que tienen el poder tan sólo están interesados en continuar teniéndolo, y para eso necesitan seguir esclavizando a los pueblos por medio de la deuda y los intereses bancarios, que impiden que la humanidad salga de este círculo vicioso.

P. ¿Y cuál es su propuesta?

R. Un cambio radical en el proceso de formación humano. Ahora prevalece el condicionamiento egoico, que provoca que el hombre siga siendo un esclavo. En cambio, una educación basada en nuestra verdadera naturaleza potencia el desarrollo de nuestra conciencia, lo que nos libera de las falsas creencias acumuladas por el ego y que tanto limitan nuestra existencia. La crisis económica tan sólo pone de manifiesto nuestra crisis de conciencia. Es un indicador de que algo está funcionando muy mal.

P. Usted suele hablar de “la búsqueda de la verdad”…

R. Todos los grandes sabios de la humanidad, como Buda, Lao Tse, Jesucristo o Sócrates, han dicho lo mismo: el sentido de la vida es aprender a trascender nuestro egoísmo y egocentrismo para que podamos ver a los demás y al medio ambiente que nos rodea como parte de nosotros mismos. No existe la fragmentación, sólo la unidad: todos somos uno. Buscar la verdad implica cuestionar el condicionamiento sociocultural recibido para recuperar el contacto con nuestra verdadera naturaleza. No es ningún síntoma de inteligencia adaptarse a una sociedad como la actual, profundamente enferma. El líder que las empresas necesitan para mejorar la realidad debe ser, ante todo, un hombre consciente, libre y sabio.

(Claudio Naranjo es discípulo de Frederich (Fritz) Perls, creador de la Terapia Gestalt)